miércoles, 27 de junio de 2007

La Depresión


Enemiga silenciosa

Cuando la vida carece de sentido o se siente un gran vacío interior, la persona tiene problemas de sueño (duerme mucho o no puede dormir), pierde o aumenta su apetito, no desea salir de su casa, evita las relaciones sociales, no tiene interés por nada o casi nada, posee una incapacidad para el placer, descuida su aseo o cuidado personal, se siente "lenta" o, en el peor de los casos, tiene ideas de muerte estamos hablando de un cuadro de depresión. La depresión es una de las patologías más comunes en la actualidad y una de las más enmascaradas.

Muchas personas que padecen esta enfermedad son tildados de "tristes”, "apáticos", “que desean llamar la atención", o bien, son alentados por su entorno a que "pongan voluntad para hacer cosas". Sin embargo, esta forma de considerarlos y de tratarse a sí mismos es contraproducente, ya que no permite que la persona reciba ayuda. Lo grave es que muchas de estas personas dan un próximo paso que es la autodestrucción, ya sea por suicidio o mediante formas de vida insanas.

La depresión es definida por la persona que la padece como que lleva "una existencia sin sentido", y no tiene calidad de vida. Estas personas además valoran sus pensamientos, futuro o ideas de sí mismos como negativas.

Existen varios tipos de depresión (que analizaremos en otro artículo), y si bien comparten muchos síntomas, varía la duración del episodio, el tiempo de inicio o la recurrencia de los mismos.

Una complicación para el depresivo es que muchas veces la enfermedad no está bien diagnosticada, tanto por médicos o terapeutas. El DSM IV y CIE-10 marcan características sintomáticas; otros cuestionarios muestran aspectos emocionales, cognitivos e interpersonales que facilitan una apreciación clara del cuadro y una delimitación más profunda.

A partir de un diagnóstico mas preciso es posible la planificación de la terapia como así también la indicación de psicofármacos.

Afortunadamente en la actualidad se ha comenzado a cambiar la estrategia psicológica y médica para este trastorno, que trae aparejado afortunadamente, la desestigmatización social del paciente depresivo.

Ansiedad

¿A qué se llaman Trastornos de Ansiedad?

La ansiedad es una emoción que nos embarga cuando nos sentimos amenazados por algo conocido o desconocido. Desde los tiempos de las cavernas, el hombre se vio forzado a enfrentarse a peligros. El sistema nervioso está preparado para la lucha o la huida. Para ello desencadena una serie de mecanismos biológicos que propician estas conductas. Sin embargo, en los llamados "trastornos de ansiedad" el hombre sigue actuando como si estuviera ante peligros inminentes que, en realdiad, son imaginarios. Se desatan asi los mecanismos de respuesta ansiosa y se genera un círculo de ansiedad.

El verdadero problema que se esconde detrás de la ansiedad, la melancolía y los trastornos del estado de ánimo es no encontrar el equilibrio entre un ajuste personal satisfactorio y una adaptación al entorno.
La terapia que, según investigaciones, ha dado más respuestas positivas al tratamiento para la ansiedad es la Terapia Cognitiva Conductual. También es importante el aporte de otras corrientes como la Terapia Humanista y la Sistémica. Por otro lado, estas terapias se ven complementadas mediante técnicas de relajación, el uso de desensibilización sistemática, PNL e hipnosis ericksoniana. Asimismo, la terapia combinada con psicofármacos ha dado mejores resultados en casos de depresión o agorafobia.

Es decir, lo adecuado para estos trastornos es un enfoque integrativo, con el trabajo conjunto psicología-psiquiatría, de manera que sea el cliente el beneficiado por la simbiosis de ambas disciplinas, entendiendo ambas como complementarias y no disociadas.